NOTICIAS y AVISO SOBRE CONSULTAS

CONSULTAS: POR FAVOR, NO DEJARLAS AL PIE DE LOS ARTÍCULOS COMO "COMENTARIOS", SINO REMITIRLAS DIRECTAMENTE A miguelricci2003@gmail.com - Y PODRÁN SER RESPONDIDAS CON EL DETALLE QUE SEA NECESARIO Y LA RESERVA ACONSEJABLE - MUCHAS GRACIAS.

viernes, 16 de abril de 2010

DE CÓMO SE CAPTA EL INTERÉS DEL CONSUMIDOR / Lic. S. Isabel Rejtman (Buenos Aires – Argentina) --- (también en el "diagnóstico" y la "terapéutica")

S. Isabel Rejtman es miembro fundador de la Comunidad Asperger,

una agrupación de padres autoconvocados para

generar servicios y actividades.

Su experiencia de vida la llevó a escribir

un libro sobre el Sindrome de Asperger:

"Lo que sirvió, lo que sirve".

En él articula algunas herramientas

que le da la profesion de psicóloga y

la intransferible tarea de ser mamá

de un hijo que le plantea un desafio especial.

Es colaboradora frecuente y habitual de este blog,

ya sea a través de sus artículos como de comentarios

en publicaciones de otros autores.

Una vez más le agradezco la gentileza de

confiarnos su escrito para que “vea la luz” en

“Reflexiones sobre Educación”

Prof. Miguel A. Ricci


En esta sociedad de consumo, estamos inundados de productos en el mercado. Siempre me causa asombro, recordar en mi infancia cómo se compraba la leche. Ni hablar del lechero que pasaba a domicilio, me refiero a que cuando uno compraba leche, pedía una botella de leche. Ahora el escenario cambió. Porque tenemos leche descremada, leche con probióticos, leche con hierro, leche en sachet, leche en cartón, leche sin lactosa, etc. Por si fuera poco, de muchas marcas. Todas compitiendo para llegar a la mayor cantidad posible de usuarios.


Sigue mi divague de comparaciones cuando me acuerdo de la famosa “Cirulaxia”. Era un laxante a base de ciruelas que se prescribía y se compraba en la farmacia, solamente cuando uno “realmente lo necesitaba”. Ahora apareció un producto cuya publicidad a toda hora y en todos los medios, nos dice que alcanzaremos la felicidad al estar más “deshinchados”, que estaremos de mejor humor, no nos pelearemos con la pareja y…que después de solucionar el problema de “tránsito lento”, sería mejor seguir tomándolo para evitar futuros problemas y además porque es muy rico.


Espero no tener problemas legales pero el producto aquí en Argentina se llama “Activia”. Lo que pretenden con estos mensajes es ampliar el espectro de consumidores. Más consumo, más venta, más ganancia.


Ahora bien, el consumidor no es tonto. Sabe que puede adquirirlo cuando tiene problemas y sabe que la publicidad siempre vende bienestar, sexo y felicidad detrás de los productos. Como decía Mafalda, hay que ser muy estúpido para no ser feliz comprando el desodorante marca “X”.

Pero la historia cambia cuando el producto de mercado es un psicofármaco.


Porque los padres ante el dolor, necesitan confiar desesperadamente en el profesional.


Si a los padres les dicen que si no toma tal y cual cosa, su hijo puede ingresar al hospicio, se puede hacer drogadicto y suicidarse, esto basta y sobra para que ese padre entre en pánico y pierda su capacidad de pensar.


La industria primero analiza y crea una necesidad, después arma un síndrome y luego vende la solución en frasquito o pastilla. Chicos desatentos e inquietos existieron siempre, pero ahora padecen de un síndrome que da lugar a grandes eventos y congresos. Millones de chicos medicados con meta anfetaminas (psicoestimulantes químicos llamados “la cocaína oficial”)


No alcanza con vender el producto a miles de niños, ahora podemos leer en un artículo del periódico, que “los empleados tienen derecho a rendir más en el trabajo por lo tanto podrían tomar metilfenidato para sentirse mejor”


Nuevamente las técnicas de venta amplían el espectro de consumidores.


En su vertiginosa marcha, los productos del mercado se van extendiendo.


Ahora surgieron los "tratamientos TCC" (terapia cognitiva conductual) que transforman actividades básicas de la vida cotidiana. Estas tareas, que pueden realizarlas las madres (como lo hicieron siempre) son “elevadas” a la categoría de “tratamiento terapéutico”. Por ejemplo ir al supermercado y enseñarle a hacer una lista de productos, respetar la fila, pagar, recibir el vuelto, etc. También jugar a la pelota o a las cartas. Actividades que cuando la llevan a cabo los terapeutas especialistas en TGD tienen otro rango. Si lo hace la abuela suena a poco. ¿Qué tenemos detrás? Más productos de venta, más horas facturadas, más consumidores. Cuánto más TGD, más consumidores.

¿Podría un terapeuta sugerir o prescribir a los padres que hagan con sus hijos esas tareas conjuntas? Creo que además de ser una práctica habitual por años del quehacer psicológico, construye y optimiza las relaciones más significativas del entorno del niño.


Medicalizar la vida, es transformar todo acto de la cotidianeidad, en síndromes y síntomas. Por ejemplo al volver de vacaciones todos tenemos que acomodarnos al cambio y la vuelta al trabajo. Ahora padecemos el “Síndrome post vacacional” y los síntomas (irritabilidad, mal humor, conflictos vinculares, etc.), pueden llevarnos a tener que tomar antidepresivos si la cosa es muy grave. (¡¿?!)


Por si todo esto fuera poco al servicio de atentar contra la salud de la población en lugar de cuidarla, aparecen en el mercado los “nutricéuticos”. Ni más ni menos que alimentos farmacéuticos. Vamos a reemplazar la verdulería por la farmacia.


Cuánta creatividad al servicio del comercio. ¿Es un pecado vender? Todos tenemos derecho a vender un producto, un servicio, y vivir de ello dignamente. Cuando el producto es noble y el beneficio es para el consumidor, bienvenido. Cuando nos están engañando porque hay que recuperar la inversión, ganar competitividad y posición en el mercado, la historia es otra.


Nos están engañando con las escalas amplias de evaluación psicológica donde entramos todos.


Porque aumenta el espectro de consumidores.


Nos están engañando y haciéndonos creer que los verdaderos diagnósticos están en los manuales de psiquiatría en términos de rótulos. Nos enseñaron a consumir Activia y etiquetas.


Nos están engañando cuando dejan afuera a la familia y el niño es sometido a intensas horas de terapia, nos están engañando cuando nos dicen que la psicoterapia sirve para que tenga responsabilidad y se acuerde de tomar el medicamento, nos están engañando cuando patologizan toda la infancia porque ahora no hay niños con problemas, ahora TODOS son TGD.


Nos están engañando cuando nos echan de los colegios si no hay maestro integrador full time o si el chico no está medicado.


Nos están engañando haciéndonos creer que aumenta la incidencia de autismo cuando lo que aumenta es la caza de brujas para ver si un nene te mira o no te mira a los ojos. Lo que les interesa es ampliar el espectro de consumidores. Paradójicamente, no creo que sea intencional. Muchos creen verdaderamente en estas propuestas. Dicen los dichos populares, que “el camino al infierno, está plagado de buenas intenciones”


Los profesionales tenemos una gran responsabilidad cuando nos presionan para dar el diagnóstico según el DSM. Las obras sociales, las prepagas, las escuelas, todos EXIGEN a los psicólogos o psiquiatras que les den “el diagnóstico”.


Tengamos la valentía de defender los diagnósticos y los informes que siempre sirvieron para que nos entienda la familia y la escuela. Tengamos la valentía de sostener que decir de un niño que tiene “TGD espectro autista no especificado” no dice NADA del niño.


Tengamos la valentía de reconocer que mentir en el diagnostico para que la familia tenga cobertura de obra social, no está bien. Si no se construye la vida sobre bases éticas fundamentales, que son cimientos en valores, lo demás se desmorona.


El poder, sigue estando en manos del consumidor. Estamos a tiempo de recuperar el rumbo, la sensatez, el sentido común, el criterio…que es justamente eso que pretendemos que adquieran nuestros hijos.


Dejemos de tratar el síndrome para “ver” a la persona.



-------------------------------

1 comentario:

  1. MARUJA (Paraná - Entre Ríos - Argentina)17 de abril de 2010, 11:12

    Me pareció muy inteligente el análisis que hace la lic.Rejtman sobre la creación de necesidades para incrementar las ventas en el mercado, cuestión que si bien se da en todos los ordenes , resulta hasta cruel cuando se trata de la salud de las personas y peor en el caso de niños. Tema no menor, pero que planteado con lenguaje sencillo transparenta cosas muy fuertes.
    Maruja

    ResponderEliminar