NOTICIAS y AVISO SOBRE CONSULTAS

CONSULTAS: POR FAVOR, NO DEJARLAS AL PIE DE LOS ARTÍCULOS COMO "COMENTARIOS", SINO REMITIRLAS DIRECTAMENTE A miguelricci2003@gmail.com - Y PODRÁN SER RESPONDIDAS CON EL DETALLE QUE SEA NECESARIO Y LA RESERVA ACONSEJABLE - MUCHAS GRACIAS.

jueves, 4 de diciembre de 2008

FIN DE CURSO, FIN DE AÑO CON PAULO FREIRE


"Hay una relación entre la alegría necesaria para la actividad educativa y la esperanza. La esperanza de que profesor y alumnos podemos juntos aprender, enseñar, inquietarnos, producir y juntos igualmente resistir a los obstáculos que se oponen a nuestra alegría. En verdad, desde el punto de vista de la naturaleza humana, la esperanza no es algo que se yuxtaponga a ella. La esperanza forma parte de la naturaleza humana. Sería una contradicción si, primero, inacabado y consciente del inacabamiento, el ser humano no se sumara o estuviera predispuesto a participar en un movimiento de búsqueda constante y, segundo, que se buscara sin esperanza. La desesperanza es la negación de la esperanza. La esperanza es una especie de ímpetu natural posible y necesario, la desesperanza es el aborto de este ímpetu. La esperanza es un condimento indispensable de la experiencia histórica. Sin ella no habría Historia, sino puro determinismo. Sólo hay Historia donde hay tiempo problematizado y no pre-dado. La inexorabilidad del futuro es la negación de la Historia.


Es necesario que quede claro que la desesperanza no es una manera natural de estar siendo del ser humano, sino la distorsión de la esperanza. Yo no soy primero un ser de la desesperanza para ser convertido o no por la esperanza. Yo soy, por el contrario, un ser de la esperanza que, por "x" razones, se volvió desesperanzado. De allí que una de nuestras peleas como seres humanos deba dirigirse a disminuir las razones objetivas de la desesperanza que nos inmoviliza.

Por todo eso me parece una enorme contradicción que una persona progresista, que no le teme a la novedad, que se siente mal con las injusticias, que se ofende con las discriminaciones, que se bate por la decencia, que lucha contra la impunidad, que rechaza el fatalismo cínico e inmovilizante, no esté críticamente esperanzada".


Paulo Freire, Pedagogía de la autonomía, 2008, Siglo XXI, México.

En esta obra, Freire nos invita – o más bien nos obliga –

a pensar sobre lo que los maestros deben saber,

y lo que deben hacer, en el proceso de la enseñanza y el aprendizaje,

poniendo el énfasis en educar para lograr la igualdad,

la transformación y la inclusión de todas las personas en la sociedad.

Freire no justifica el analfabetismo ni la deserción de los alumnos

por la irresponsabilidad de los padres o por sus magros ingresos,

sino que considera (y defiende) a la educación

como fundante y posibilitante del mejoramiento de la humanidad.

Por todo ello, aunque en los días que siguen

hemos de seguir encontrándonos en este "blog".

si bien quizás no con frecuencia cotidiana,

me pareció oportuno, cerca del fin "real" de las actividades

institucionales del 2008, dejar para la reflexión estas líneas,

que significan en realidad una apertura y no un cierre.

Con el mayor estímulo para todas y todos...

Miguel.

------------------------------------------------

3 comentarios:

  1. felisa Brown (así, sin tìtulos ni lugares geográficos)4 de diciembre de 2008, 22:56

    ¡Una vez más, una lección de vida!
    Gracias, Miguel, por tu generosidad permanente

    ResponderEliminar
  2. Que buena elección para culminar un año de actividades, Miguel. Tiene que ver con lo que hemos estado hablando estos días en mi escuela, Nada más acertado que las palabras de Freire.
    Gracias
    Marta

    ResponderEliminar
  3. Excelente la selección de Paula Freire.
    Un reconocimiento a todos los maestros, profesores, técnicos, ayudantes que diariamente entregan lo mejor de sí para que los chicos, adolescentes y adultos aprendan en y con las condiciones en que históricamente hemos aprendido a educar.

    ResponderEliminar